Las historias de su generación no deben perderse

Usted ha sido testigo de un mundo que pocas personas de hoy en día pueden imaginar. Plasme las vivencias y lecciones que ayudaron a forjar su vida y a su familia.

Haroldo, 92 años de edad

“Nunca pensé que tuviera una historia digna de escribirse. Pero verla impresa me hizo darme cuenta de cuántas cosas he vivido”.