Cada recuerdo que escribes se convierte en algo que tu familia podrá conservar: tu voz, tus enseñanzas, tu forma de ver el mundo. Estos momentos se transforman en un regalo irremplazable que atesorarán por muchos años.
Verificado
María Fernanda López, 4 de enero
“Mis nietos no podían dejar de sonreír al leerlo. Me dijeron: ‘Ahora siempre te tendremos con nosotros’. Ese momento significó todo para mí.”
















